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Escrito en Notas Cortas.

Francisco Gabilondo Soler [Cri-Cri]-Músicos Mexicanos. Nació en Orizaba Veracruz en el año de 1907, sobresaliente compositor mexicano y fue conocido como Cri-Cri.

Desde muy pequeño se intereso por el gusto de la música, logrando desarrollar varias capacidades y aficiones, fue calculista del observatorio Astronómico de Tacubaya, Capitán de Corbeta en la Academia Naval WEEMS de Florida.

A la edad de 17 años fue campeón de natación, a los 18 años de box en el estado de Veracruz, formo un conjunto de Jazz a los 19 años, a la edad de 20 años empezó a componer canciones románticas y a los 21 años se dedico canciones para niños.

Estuvo durante muchos años en la XEW estación de radio en un programa de melodías infantiles y fue el mayor de este genero en mexicano. Durante 45 años se dedico a divertir e instruir a los niños a estudiar astronomía desde un observatorio propio cuyo equipo cedió en el año de 1972 a la Sociedad Astronómica de México, al I.P.N y a la Universidad de Guadalajara por que estubo enfermo de la vista.

Hay que destacar que las canciones y cuentos son muy popular en el País y en el extranjero, el gobernador de veracruz construyo una estatua en Orizaba ademas de dedicar un mural alusivo a sus canciones infantiles.

Ademas de que la Secretaria de Educación Publica "SEP", registro una escuela primaria con el nombre de "Cri-cri" en la colonia Las Águilas en reconocimiento en su extensa producción musical al publico infantil y en el año de 1990 Murió.

Francisco Gabilondo Soler [Cri-Cri]-Musicos Mexicanos

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Hay 1 Comentario:

  1. Gonzalo Ramos Aranda

    A CRI CRI

    Por Francisco Gabilondo,
    el más musical Señor,
    ¡llegó, presto, a este mundo,
    un grillito muy cantor!

    En casa de la abuelita,
    dicen que anda por ahí,
    duerme en cálida cunita
    y, pues, se llama Cri Cri.

    Ese ser de las florestas,
    que gusta de hierba verde,
    dirige tiernas orquestas,
    en la tarde, que se pierde.

    Tiene antenas en cabeza,
    dos ojos negros, enormes,
    de una brillante belleza,
    par de cejas uniformes.

    Una cuerda es su boquita,
    el cuello, casi, le falta,
    arrugas, en la pancita,
    con tonalidad resalta.

    Se pone blanca camisa,
    un moñito oscuro, grato,
    saco de tela rojiza,
    boleado calza el zapato.

    Empuña violín de hoja,
    un arco de cuerda fina,
    el sonido se le antoja,
    fantasías en la retina.

    De melodiosa elegancia,
    su inspiración una lira,
    nunca se pierda la infancia
    de la gente que lo admira.

    Bajo el clima de Orizaba,
    siempre Dios lo cuidará,
    nota, pauta, armonizada,
    ¡muchos siglos vivirá!

    Está en la imaginación,
    de niñas, de niños, buenos
    que, entonando su canción,
    se ilusionan con los sueños.

    Mirando caer la gota,
    de agua, que da la nube
    y al “chorrito” que rebota,
    cuando baja, cuando sube.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., a 6 de octubre del 2007
    Dedicado a mi pequeño nieto: Ian Santiago Mora Ramos
    Reg. SEP Indautor No. 03-2007-082112003600-14

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